miércoles, 2 de julio de 2008

INGRID BETANCOURT Y 6 AÑOS DE PESADILLAS



Fue rescatada junto a 14 rehenes y llevada a la base militar de Catán en Bogotá.

El Escaleno. Lo primero que hizo al bajar del helicóptero que la rescató, fue dar gracias al omnipotente que está en el cielo, persignándose y buscando a su madre, Yolanda, para luego abrazarla entre lágrimas.

Ingrid Betancourt Pulecio, ex candidata presidencial de Colombia, estuvo cautiva por seis años en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) luego de haber sido secuestrada rumbo a San Vicente de Caguán durante su campaña política en el año 2002.



La razón fue su radicalismo e impulso. A pesar de no haber tenido muchos seguidores, se dirigió por carretera, bajo advertencia, al pueblo de San Vicente. Su intransigencia sirvió a los guerrilleros de las FARC a secuestrarla en calidad de rehén.


Una luz finalmente.

“El helicóptero bajó raudamente. Los secuestradores se escondieron al no saber quienes podrían ser. Nos encontraron, ataron y subieron. Minutos después nos revelaron que eran del ejército colombiano. Ahí recién mi corazón volvió a latir pero esta vez con paz interior”.


Betancourt agradeció al ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, y a la Dirección de Administración y Seguridad (DAS) por la arriesgada labor que significó entrar en la zona de fuego y salir de allí sin dejar víctimas que lamentar.

Minutos más tarde, la sorpresa la dio el presidente francés, Nicolás Sarkozy, durante una emisión online de CNN, quien declaró su agradecimiento a los presidentes Rafael Correa y Hugo Chávez, lo que pareciera no descartar que tuvieron que ver algo con este suceso de importancia internacional.

Esta liberación le es atribuída al ejército colombiano tras la muerte de Marulanda, Raúl Reyes, entre otros.

Un factor influyente a considerar en el cambio de ideologías en las FARC, es el ingreso de Alfonso Cano como autoridad dentro del grupo guerrillero. Desde su posicionamiento al mando, las cosas dentro de la guerrilla han cambiado.




Cano, es un hombre con formación política y humanitaria, no es un militar. Este es el motivo por el cual, probablemente, muchos pudieron avizorar que la liberación sucedería en cualquier momento.

A esto se le suma que dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombiana, se genera una suerte de agotamiento de sus integrantes debido a los hechos ocurridos anteriormente como la posesión de computadoras, la muerte de sus principales líderes y el abandono a sus compañeros que fueron cayendo con el pasar del tiempo.

La otra cara de la moneda es que la acción militar, refuerza el posicionamiento político y da un gran respiro a Álvaro Uribe, quien venía de una reelección anómala que estaba muy cuestionada.

Esperemos que esto sea símbolo de paz en un país golpeado por la guerrilla y acicate de confraternidad entre países con ideologías enfrentadas.